La decoración no es solo estética, también puede ser emocional. Aquí te enseñamos cómo convertir tu espacio en un refugio que abrace todos tus sentidos.
Elige una vela con intención:
¿Quieres relajar? Usa aromas suaves como vainilla o coco. ¿Inspirarte? Elige flores o cítricos. ¿Conectar contigo? Opta por formas que te representen.
Crea ambiente:
Pon una playlist suave, acomoda tus velas, apaga la luz. Tómate un momento para ti.
Incluye un gesto simbólico:
Escribir un pensamiento, agradecer algo, o simplemente respirar profundo. Las velas pueden ser más que decoración: pueden marcar el inicio de un ritual personal.
Tu casa puede oler bonito, sentirse cálida y hablar de ti. Solo necesitas una vela… y una pausa.